El león, la majestuosidad que se pasea por desiertos y praderas

Considerado por fabulistas y heráldicos como símbolo de realeza y fortaleza, el león es uno de los mamíferos salvajes más conocidos en todo el mundo, a pesar de que sus dominios naturales se reducen hoy a las sabanas africanas y a algunas zonas del sur y oeste de Asia, aunque en esta última se encuentra seriamente amenazado por la extinción.

Este animal carnívoro, conocido con el nombre científico de Panthera Leo, tiene efectivamente un aspecto imponente y lleno de nobleza. su pelaje corto, de color pardo amarillo, no es tan bello como la piel del tigre, pero la espesa melena que rodea la cabeza del león macho le da a este felino un aire majestuoso que no tienen los otros miembros de esta gran familia de mamíferos.

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El Kodiak, el más grande de los osos pardos

El Oso Kodiak es considerado uno de los carnívoros terrestres más grandes del planeta, y habita la costa sur de Alaska, por lo que también se lo conoce como “Oso Gigante de Alaska”. A pesar de su impresionante tamaño y su gusto por la carne, son muy raros los casos de ataques a humanos y por lo general tiene un carácter tranquilo…Siempre y cuando no se lo moleste.

Conocido con el nombre científico de Ursus Arctos Midendorffi,  el Kodiak es una subespecie del oso pardo, más robusto y con el  pelo más largo y denso que el resto de sus parientes cercanos.

El tamaño de los Kodiak machos puede variar mucho, llegando a tener una altura de hasta 2,85 m cuando se levanta sobre sus patas traseras; cuando camina sobre sus cuatro extremidades, mide hasta 1,3 m a la altura de la cruz. Su peso  tiene un rango por lo general, que va de los 363 a 675 kg.

Estos osos son omnívoros, aunque la carne proveniente de focas o venados forma parte importante de su alimentación. Del reino vegetal suele aprovechar frutos silvestres, raíces y brotes de determinadas plantas.

Como todos los osos pardos, los Kodiak pasan el invierno en un estado de hibernación, utilizando la mayor parte del tiempo en prepararse para el letargo invernal, guardando en los tejidos adiposos un 75% de la energía obtenida de los alimentos.

En las últimas comidas antes de la hibernación ingiere hierbas y tierra junto a la comida para que, una vez mezclado con la saliva, forma un bolo alimenticio que al llegar al intestino grueso obstruye el orificio secretor. Con esto logra que el alimento quede retenido durante todo el proceso de hibernación, permitiendo que de esta forma se puedan aprovechar hasta los últimos nutrientes. Cuando despierta, esa obstrucción se expulsa sin inconvenientes.

Es también durante la hibernación cuando la hembra pare, normalmente, de una a tres crías. Los pequeños oseznos Kodiak viven con su madre hasta cumplir un año y medio de vida.

Foto: U.S. Fish and Wildlife Service

Video de un Kodiak, protagonista del film “El Oso